Tokio 2020: oro compartido en salto de altura, Yulimar Rojas rompe todos los récords

En una jornada espectacular para los amantes del atletismo en la capital nipona, la venezolana aplastó todas las plusmarcas a ritmo de salsa. Barshim y Tamberi comparten un oro olímpico tras 113 años.

Los Juegos Olimpicos de Tokio 2020 están siendo atípicos por la pandemia mundial, y la falta del público en las gradas en todos los recintos donde se disputan los 33 deportes, se ha hecho sentir. Ante esto, esa emoción se trasladó al campo, y un claro ejemplo, la hermosa historia detrás del oro en salto de altura.

La calidad de atletas que estamos viendo y la cantidad de récords mundiales y olímpicos que se están rompiendo es abrumador. Estos juegos son de los mejores, por su profesionalismo y performances. Asimismo, por la unión entre los diferentes deportistas, justo eso, se vio en la final del salto en alto que dejó un doble oro.

Un abrazo de 113 años

Los flashes de la jornada, no sólo fueron para el nuevo rey de la velocidad en los 100 metros planos, Marcell Jacobs. También, sacó lagrimas a los que amamos el deporte por lo que significa como enseñanza, empatía y nobleza, la imagen del abrazo entre el qatarí Mutaz Essa Barshim y el italiano Gianmarco Tamberi, que sellaron un oro olímpico compartido, suceso que no se veía en el atletismo en Olimpiadas desde hace 113 años.

Ambos saltadores, brindaron un concurso espléndido, impoluto, sin fallos. Tanto Barshim como Tamberi habían saltado 2,37, no habían cometido ningún nulo, hasta que llegaron y fallaron sobre 2,39 en sus tres intentos. Lo que permite decidir los empates, y eso llevó al juez a proporcionarles la opción de desempatar, posibilidad que descartaron: había sitio para ambos en el olimpo de la altura.

«Ustedes pueden seguir saltando para desempatar». El qatarí le respondió: «¿Si no, el oro es para los dos?»

interlocución entre Barshim y el juez

Ante la respuesta afirmativa del juez, Mutaz y Gianmarco asintieron, evitaron seguir saltando y se abrazaron con una foto para el recuerdo. Después, llegaron las lágrimas. Por la alegría y por lo sufrido.

Tamberi llora junto a su escayola luego de perderse los juegos de Río.

Tamberi, de 29 años se perdió los Juegos de Río 2016 por lesión, y ante la decisión tomada, buscó su escayola y rodó de algarabía. Por su parte, Barshim, que también había encadenado problemas físicos que le llevaron a cambiar parte de la técnica del salto, estaba de vuelta y de que manera. Todos sus altos fueron pletóricos.

El bronce fue para el bielorruso Maxim Nedasekau, testigo directo de una de las fotografías para la historia. Él también se quedó en los 2.37 metros, pero en su camino a la final cometió un nulo en los 2,19.

Aerolíneas Yulimar

Yulimar Rojas (Caracas, 1995) se cobró su revancha cinco años después y logró en Tokio el tan ansiado oro olímpico y el récord del mundo, con 15,67, una monstruosidad de salto que dejó perplejo al mundo entero, pero en especial, a su amada Venezuela.

La llanera amante de la música y el baile, pulverizó todos los récords previos. Sólo tenía un objetivo en los Juegos Olímpicos: ganar el oro en salto triple femenino. Además, es la primera venezolana en colgarse la medalla dorada en unas Olimpiadas, y le dio su cuarta presea de oro en la historia a su país.

https://twitter.com/TeamRojas45/status/1421819274168049666

Ella alcanzó ser subcampeona en Río de Janeiro 2016, por detrás de la colombiana Caterine Ibargüen, A Yulimar, le quedó el trago amargo. Por ello, trabajó duro y logró este año la segunda mejor marca de la historia del triple.

Amigas y rivales

En Andújar, a sólo dos meses para los Juegos, la pupila de Iván Pedroso -se entrena desde hace años con el técnico cubano en Guadalajara, junto a su compañera Ana Peleteiro- voló en su tercer intento hasta los 15,43 metros, a sólo 7 centímetros del récord del mundo de la ucraniana Inessa Kravets (15,50 desde 1995).

Rojas y Peleteiro festejan sus sendas medallas y récords.

Con este prólogo, el crédito sudamericano logró por fin en Tokio, con un espectacular salto en su último intento hasta los 15,67 la presea dorada que tanto le quitaba el sueño. La atleta había mostrado una aplastante regularidad por encima de los 15 metros durante el año, una marca que había superado en 2021 hasta en tres ocasiones antes de los Juegos.

El podio lo cerraron la portuguesa Patricia Mamona, con un salto de 15,01 y su compañera, la española Peleteiro, que alcanzó el bronce y el récord de su país con un 14,87.