Los ricos también lloran

La inversión del PSG aún no le alcanza para ganar la Champions

Han pasado nueve años desde que Qatar Investment Authority cogió las riendas financieras del Paris Saint Germain, y en todo ese tiempo ha remontado su historia dentro del fútbol francés, pero todavía sin coronarla a nivel internacional.

En 41 años de historia (1970-2011), el PSG se había convertido en un animador de la copa francesa, título que alcanzó en ocho oportunidades, pero solo dos de la Ligue1 y una loable Recopa en 1996. Estaba lejos de ser el titán galo que es hoy.

Antes de la inversión catarí habían ganado 16 títulos.

Durante este último tiempo, siete ligas, cinco copas, seis copas de liga y siete supercopas lo han convertido en el equipo francés más ganador de la historia, sin embargo, todos esos logros conseguidos gracias a la inversión catarí, no han sellado el fin más importante. La Champions League.

1300 millones de razones

Desde la temporada 2012-13 ha sido habitual inquilino en la máxima competición europea de clubes y su reciente subcampeonato ha sido lo mejor de una racha criticada en Francia y otros lares. Los millones no han sido suficientes para levantar la orejona.

Cuartofinalista en cuatro oportunidades (2012-13 a 2015-16) y tres en octavos (2016-17 a 2018-19), habían sido los resultados negativos de un equipo que ya tenía claro que el su país eran los mejores, y que tenían que demostrarlo a nivel continental.

Son 1300 millones de euros que se destinaron en la adquisición de los mejores jugadores del mundo como Zlatan Ibrahimovic, Edinson Cavani y los más recientes Neymar Jr. Y Kylian Mbappé. Jugadores que no han logrado darle el título que hace falta en sus vitrinas para ser, al menos por la cantidad de títulos, en el mejor equipo francés de la historia.

Fichajes millonarios no han logrado ganar la Champions, todavía.

Un equipo que alcanzó el éxito gracias al dinero fue el Chelsea, que desde que Roman Abramovich compró al cuadro londinense en el 2003 hasta que ganó la Champions en el 2012, había invertido 900 millones de euros. 400 millones menos que la cantidad gastada por Nasser Al-Khelaïfi.

Pero si de algo sirve este ejemplo, es que tarde o temprano la inversión da sus frutos. Así como el PSG fue subcampeón esta última temporada, puede ser campeón la otra y la siguiente el Manchester City, y así sucesivamente los nuevos ricos se irán consolidando en el fútbol de elite compitiéndole y quitándole los títulos a los clubes tradicionales.

Por: Franco Tucto