En el partido de la temporada la Juventus remonta en 7 minutos un juego de locos

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El ingreso de Morata encaminó una épica hazaña en el Olímpico de Roma que acerca a la ‘Vecchia Signora’ a la zona Champions. La Juve voltea un juego con dos goles abajo despues de 4 años y medio.

La Befana, una bruja que trae dulces o carbón a los niños cada 6 de enero llegó tarde a tienda ‘bianconera‘, más porque ese mismo día los de Allegri igualaron ante un Napoli con más de 10 bajas. Pero hoy la suerte les sonrió. Aunque a un costo muy caro: pierden para la Supercopa del miércoles por sanción a Cuadrado y de Ligt… Chiesa es duda por lesión. La imagen de su salida es categórica y lo más seguro es que no estará ante el Inter.

La Juve, que perdía 3-1 en el 69′, acabó ganando 3-4 en la ciudad eterna y da un golpe de autoridad en su duelo directo con la ‘Loba’. La ‘Signora’ (38 puntos) es quinta a tres puntos de la ‘zona Champions’ mientras que los ‘giallorossi‘ se quedan octavos con 32.

La primera parte de los turineses fue para el olvido -como gran parte de la campaña-. Mejor dicho todo lo que sucedió antes de los cambios en la segunda mitad. La AS Roma entró con unas cuantas revoluciones más y se lo hizo notar a un centro del campo de la Juve que nunca entró en juego. Cristante, Veretout y Pellegrini se comieron a Bentancurt, Locatelli y McKennie.

Abraham, en un saque de esquina, hizo el primero de cabeza (11′). Y hasta pudo caer algún otro de córner, porque entre él y Smalling ganaron todos los balones en el segundo piso de la cancha del área rival. El único ‘bianconero‘ destacable fue Paulo Dyabala que con una sutileza digna de la ‘Joya’ piamontesa puso la igualdad de un hermoso zurdazo.

Federico Chiesa sale del terrreno visiblemente adolorido de su rodilla izquierda. Getty

La peor noticia para la Juve llegó a los 32′. Federico Chiesa tuvo que dejar su lugar a Dejan Kulusevski. El ex de la Fiorentina se echó mano a la rodilla izquierda en un giro con el debutante Maitland-Niles y cayó al suelo entre evidentes gestos de dolor. No necesitó de camilla… pero los antecedentes y su cara prenden las alarmas.

La Roma parecía inclinar el partido en el tramo inicial del segundo tiempo con los goles de Henrikh Mkhitaryan (48′) y Lorenzo Pellegrini (53′). El armenio sorprendió a Szczesny con un disparo desde fuera del área que se ‘envenenó’ tras pegar en De Sciglio. Pellegrini, por su parte, marcó un golazo de falta por encima de la defensa.

El ‘efecto’ Morata

La Juventus estaba en jaque, era un zombie colectivo Marco Landucci, en el banquillo para sustituir a Allegri, decidió meter a Arthur Morata, lo que cambió el partido por completo y despertó al resto de compañeros. El brasileño entró para ponerle sentido a las posesiones y el ex Real Madrid para dar más presencia ofensiva. Y vaya si lo lograron.

El madrileño salió decidido a reivindicarse y lo logró. Locatelli marcó el 3-2 en el 70’… pero le debe medio gol al futbolista cedido por el Atlético. Morata penetró por derecha, le rompió la cintura a Ibañez y puso un pase sutil con la zurda para que el ex del Sassuolo marcara a placer de testa.

El ‘9’ de los del norte de Italia estaba desatado. Su influencia fue determinante en el 3-3 cuando controló con el pecho un pase de Cuadrado, pero su intento de remate lo detuvo Smalling. Por suerte, Kulusevski ‘cazó’ el rechace y lo envió al fondo de la red. El videarbitraje confirmó… con suspenso que la hazaña era posible.

Szczesny se viste de bombero al taparle el penalti a Pellegrini. Geety
Remontada… con penal en contra

Y así llegó la epopeya en siete minutos. Morata, en plena presión de la Roma, abrió a la izquierda para que McKennie sirviera un ‘globo’ que no acertó a despejar el central inglés y De Sciglio anotara su primer gol del curso en Serie A. La locura llegó cuando el VAR advirtió a Daniele Massa de unas manos de De Ligt a tiro de Abraham en el área a falta de 7′ para el final. Para colmo, De Ligt vio la segunda amarilla y acabó expulsado.

No obstante, La Befana le sonrió esta vez a los de Allegri. Szczesny adivinó las intenciones de Pellegrini y detuvo la pena máxima. Pudo redimirse Pellegrini, el rebote le quedó para sólo empujarla… pero lo envió directamente fuera. Un partido de locos, el mejor de lo que va de temporada, con un envión anímico para los turineses de cara a la final del miércoles ante el campeón del Calcio.