Dani Alves, el hombre récord… 43 títulos en su palmarés a los 38 años

El capitán del ‘Scratch’ cumple el sueño por el que se apuntó a los Juegos de Tokio y conquista el oro olímpico, un sueño que aún no termina.

El ex Barcelona sigue vigente en el fútbol mundial, y sigue incrementando su inconmensurable vitrina de trofeos. El veterano lateral que lo ha ganado casi todo, apenas podía contener la emoción cuando el australiano Chris Beath señalaba el final de la final por el oro olímpico.

Dani Alves, un trotamundos de 38 años conquistó en Tokio 2020, uno de los pocos títulos que le faltaban en sus vitrinas: el oro olímpico. Él había renunciado al descanso y para eso se había comprometido a liderar desde la madurez y la experiencia a esta joven ‘canarinha’, que revalidó la corona conquistada hace cinco años en los Juegos de Rio.

La aventura concluyó en el país del sol naciente de la manera que soñó el defensor del Sao Paulo: entre lagrimas y con el oro olímpico en su cuello. Aún le falta… imagínense, alzarse con una Libertadores y una Copa Mundial.

hombre récord

La vida intensa del nacido en Juazeiro lo ha llevado a coleccionar todos los trofeos que disputó en España, Italia, Francia y con la ‘Verdeamarela‘. 38 gritos entre selección y clubes que lo han colocado en el olimpo del fútbol mundial… como el jugador más laureado de la historia.

El brasileño lidera el ránking de futbolistas más laureados por delante de tres ex compañeros del cuadro culé: Messi, Iniesta y Maxwell, los tres con 37 títulos en su carrera. Por detrás aparecen Ryan Giggs (36), Gerard Piqué y Kenny Dalglish (35), Vítor Baía (34), Xavi y Cristiano Ronaldo, cierran el Top 10 con 33 títulos cada uno.

Dani Alves llora y besa el césped del Yokohama Stadium.
El más veterano de los Juegos

El torneo de Alves en los Juegos de Tokio fue inmaculado, no fue para hacer turismo, él llego como el líder natural del vestuario. El ex Juventus sigue siendo importante en el equipo de André Jardine y lo ha demostrado jugando todos los partidos del campeonato. 

Dani no se ha perdido un solo minuto de los 600 que ha tenido que jugar Brasil para hacerse con el oro. Su incidencia también se ha visto en ataque siendo uno de los jugadores más peligrosos del equipo por esa banda derecha que ha hecho suya, gracias a sus venenosos centros como lo ha hecho siempre en tantos campos a nivel mundial.