Al rojo vivo: el camino de Ferrari a casa

Una mirada crítica a la 'Scuderia' italiana, durante el 2022, a vísperas de la celebración de su 75 aniversario en el Gran Premio de Monza.
Redacción Tiro Directo

Redacción Tiro Directo

La última vez que Ferrari debutó en un campeonato y logró la Pole Position, fue en el 2007. Carlos Sainz apenas tenía 11 años. Por coincidencia, esa temporada hace década y media fue la última que el ‘Cavalino Rampante’ consiguió el Mundial de Pilotos de la mano de Kimi Räikkönen.

El inicio de la campaña 2022 fue de ensueño para los de Maranello. Poseían el coche más rápido, lo que les permitió consagrarse con un doblete en la primera fecha. Este suceso fuera de serie, no lo conseguían desde Australia 2004, cuando Michael Schumacher, escoltado por su compañero de equipo, Rubens Barrichello, lograron juntos la hazaña.

La supremacía de la ‘Scuderia’ era insultante: los más rápidos en recta, insuperables en la curva rápida y una facultad destacable en la tracción. No existía rival que se le acercase, ni el RB18 de Max Verstappen se asomaba por el retrovisor. En las casas de apuestas, Ferrari vendía todos los tickets al campeonato mundial, y parecía que solo ellos podían estropear lo que fue un inicio de ensueño.

Ferrari reedita su versión del 2019

No es la primera vez que el equipo italiano se posiciona tajante al inicio de la temporada y pierde lucidez en la segunda mitad, esto ya acontecía desde el 2019. No es disparatado afirmar que, en aquel año, Ferrari tuvo un auto tan bueno como el Mercedes. Su desempeño en la pretemporada fue ilusionante, más tarde, ya en competencia, Leclerc no tardó en adueñarse de las Poles. Pero algo sucedía. Ferrari no triunfaba en carrera. Por A o por B motivo, siempre era otro piloto el que saboreaba el champán.

En Baréin una falla técnica en el motor eléctrico de Leclerc le arrebató la victoria en las últimas vueltas. En Bakú era veloz, pero terminó estrellado en la Q2. Las carreras pasaban y Ferrari no consiguió un podio hasta el 1 de septiembre en Spa-Francorchamps, hecho que se repetiría siete días después en Monza. En Singapur, Sebastian Vettel consagró el triplete de triunfos ferraristas, pero luego no hubo más. En plena era híbrida, con un Mercedes dominante, Charles Leclerc fue el piloto con más Poles logradas en la temporada 2019, pero escasas fueron sus victorias. ¿Les recuerda a algo?

Leclerc y Sainz en acción.

Ferrari pasó dos años en el desierto de la desesperanza, en el que ni Binotto pudo perfeccionar al equipo que tanto falló. Debacles como el de Mónaco 2021, en el que nuevamente Leclerc perdió la carrera en casa, tras fallos en su auto, ya daban señales de mal augurio para el 2022.

¿Debe Ferrari sustituir a Mattia Binotto?

Han pasado tres temporadas y todo se mantiene igual. Las ocho Poles que suma el binomio conformado por Charles Leclerc y Carlos Sainz, ante las cuatro que posee Red Bull y una de Mercedes, demuestran que el Ferrari es el más rápido de la parrilla actual. Pero el monegasco está a 109 puntos del neerlandés Max Verstappen en el mundial de pilotos, y Sainz va quinto con 175. Poco sirve tener el mejor carro si este no da victorias. Competitivo no es lo mismo que ganador. Así lo dejaron al descubierto en Paul Ricard, la pista que recopiló todos los males de la «Scuderia» en 2022: estrategias absurdas, fiabilidad nula, pilotos errados y pésimas paradas.

Actualmente, con un Red Bull fulminante, posicionado con 511 puntos en la tabla de constructores, no hay estrategia alguna que le posibilite a Ferrari la punta. Y, con la sostenida victoria de ‘Super Max’ en el pasado GP de Países Bajos, el vigente campeón consolida su camino al repetir el plato. Resultado que denota ser definitorio y una tendencia insalvable.

Con este porvenir, es más que evidente que la lucha de Ferrari será por mantener detrás a Mercedes. Tras la reactivación de la Fórmula 1, el quipo alemán se ha posicionado en el tercer lugar en el mundial de constructores, a solo 30 puntos de los italianos. Toto Wolf va a la caza de Binotto, no hay duda de eso. Los ocho veces campeones tienen todo lo que le hace falta a los italianos: un equipo competitivo que rinde resultados.

Es cierto que Ferrari tiene lo más jactancioso de la F1, un equipo histórico y un coche campeón, pero carece de todo lo demás. ¿Será el inicio del fin en Ferrari o solo una mala racha? La única forma de demostrar lo contrario es dentro de la pista, y Monza es la prueba de fuego.

Ferrari de regreso a casa

La historia de velocidad, competición y pasión que empezó en 1947 desde Ferrari, celebra su 75° aniversario de la creación de su primer monoplaza, el 125 S, y en Monza podrán agasajar su exitosa leyenda. Desde aquel entonces, los italianos han sembrado 16 títulos de constructores y 15 de pilotos en la categoría máxima del automovilismo, una marca histórica que nadie ha logrado superar, siquiera, acercarse.

Siempre existen fechas especiales en el calendario y en el caso de Ferrari, esos días enmarcados de rojo llegan este fin de semana con el GP de Italia. La escudería más condecorada de la Fórmula 1 se reúne con sus aficionados en una de las fiestas más añoradas en la región transalpina.

Durante las últimas dos temporadas, el ‘Ejército Rojo’ se amparó en Maranello con la esperanza de ver alzado el premio en manos de la ‘Scuderia’, una utopía imposible de celebrar en aquel entonces. Sin señales de vida, aguardaron agazapados la realización de tal lejano anhelo. Pero hoy, con un auto competitivo, el triunfo en casa es posible.

En una cita más del calendario, el espectáculo en gradas se tiñe de rojo, mientras que, en el asfalto, el amarillo será el color encargado de vestir a los héroes de casa en honor al origen de su fundador: Módena. Desde el cielo, Enzo Ferrari esboza una sonrisa con la posibilidad de ver a su querido ‘Cavallino Rampante’ volar en la pista italiana. ¿Será este domingo un día para no olvidar en Ferrari? para bien o para mal, solo su desempeño lo dirá.