A 25 años de la obra de arte del ‘Fenómeno’ Ronaldo contra el Compostela

Un día como hoy dios bajó a la tierra se vistió del 9 ‘blaugrana’ y marcó un gol antológico. El artista de esa pieza de museo fue el tres veces mejor futbolista del planeta y el segundo mayor goleador de los Mundiales: Ronaldo Nazário.

El arte y el fútbol tienen similitudes entre sí. Han existido escultores, poetas y pintores que dejaron sus mejores obras y lienzos a lo largo del tiempo en el césped. Desde Di Stefano, Pelé, Cruyff y Maradona en el balompié pretérito, hasta Bergkamp, Ronaldinho, Zidane y Ronaldo Nazário a comienzos de milenio.

Si tienes más de 30 años, de seguro, es uno de tus jugadores fetiche, y sino, debes conocer un poco más sobre ‘O FenómenoRonaldo (Río de Janeiro, Brasil, 22 de septiembre de 1976). Tras su impresionante aparición con la casaca de Cruzeiro en 1993 con tan sólo 16 años, él dejó maravillado al mundo fútbol: una leyenda que ganó y sufrió de todo (dos roturas de rodilla, tiroides y sobrepeso).

Su palmarés es envidiable, conquistó dos Mundiales: 1994 y 2002, una Copa Confederaciones (1997) y dos Copas Américas (1997 y 1999. Además, rompió 362 redes y alzó 13 títulos a nivel de clubes. Un fenómeno de la naturaleza… el perfecto asesino.

Este artista del área con una finura extinta en estos tiempos, dejó su huella en la goleada del Barcelona ante el Compostela con un tanto antológico que pocos amantes del ‘jogo bonito‘ olvidaremos. En la capital de Galicia, en el estadio de San Lázaro, fuimos testigos de una fuerza de la naturaleza, un tren de lujo que arrasó con todo a su paso en 48 metros y dejó en ridículo a medio equipo rival.

«Ronaldo era como Pelé a los 17 años. Puedes ir a cualquier parte del mundo y seguro que no ves un gol tan bonito como ese«, espetó un Bobby Robson emocionado tras culminar el partido. Ese 12 de octubre de 1996, dios se vistió de culé. Estábamos ante un crack que marcó todo una era. Había dejado de ser ese chico enclenque de 16 años que debutó tres años antes con el ‘Zeiro‘.

Pelé y Maradona lo habían hecho antes en el Azteca y Ronaldo emuló su leyenda y clase en San Lázaro. Previamente, ‘Dadao‘ la rompió en la Eridivisie con el PSV. Por ello aterrizó en el Camp Nou esa campaña: había nacido una estrella.

Ronaldo de 17 años festeja su primera Copa del Mundo con su compañero, Viola. Getty Images

«Fue el mejor gol que me marcaron en mi carrera. Lo veía venir y pensaba, ¡oh Dios!, es asombroso«, confesó el portero, Fernando. Todo el estadio quedó en shock, en especial, la cara del entrenador inglés, graficó todas las emociones a flor de piel de aficionados, jugadores y cuerpos técnicos.

Para los románticos del balompié joyas como esta deben ser enmarcadas, recordadas y añoradas en el olimpo del deporte rey. Así como el ‘gordo’ lo hizo hace un cuarto de siglo, también, debemos de agradecer vivir los últimos suspiros de la era Messi y Cristiano.